Hierve los tomates y los chiles guajillo sin semillas en agua suficiente durante 8 a 10 minutos, hasta que se ablanden. Escúrrelos y reserva un poco del líquido.
Licúa tomates y chiles con el ajo, la mitad de la cebolla, 120 ml de agua y sal. Ajusta el agua para que la salsa fluya sin quedar demasiado líquida.
Calienta el aceite en una sartén amplia. Vierte la salsa y cocina a fuego medio de 8 a 10 minutos, moviendo ocasionalmente, hasta que cambie a un rojo más profundo. Prueba la sal.
Mientras tanto, cocina los huevos en otra sartén al punto que prefieras. Si son para niños pequeños, personas embarazadas o inmunodeprimidas, cuécelos completamente.
Añade los totopos a la salsa caliente, mezcla durante 30 a 60 segundos y retira. Reparte enseguida en cuatro platos.
Coloca un huevo en cada porción. Termina con queso, crema pasteurizada, el resto de la cebolla y cilantro. Sirve de inmediato para mantener algo de textura.