El chimichurri alegra una comida sencilla con algo más que picante: tiene perejil fresco, orégano, ajo, vinagre y aceite en una salsa que se sirve a cucharadas. Esta versión se pica a cuchillo, se mezcla en un bol y reposa media hora. Rinde alrededor de ocho porciones pequeñas para acompañar, no para usar como marinada cruda.
Seca bien las hierbas antes de picarlas. El sabor queda más limpio y el aceite se mezcla mejor con el vinagre cuando el perejil no llega empapado al bol.
Hay tantas formas de prepararlo como mesas donde aparece. Algunas personas prefieren orégano seco o más ají; otras, una textura más gruesa. Aquí uso hojas frescas, una acidez clara y chile opcional para que puedas reconocer cada ingrediente y ajustar desde la primera tanda.
Qué lleva un chimichurri casero
El perejil es la base de esta receta. Usa hojas y tallos tiernos, bien lavados y secos. El orégano fresco suma aroma, pero no hace falta poner mucho. Dos dientes de ajo picados finamente aportan intensidad; si los dejas en trozos grandes, una cucharada puede resultar demasiado fuerte.
El vinagre de vino tinto da acidez y el aceite de oliva reúne todo. Puedes revisar en nuestra guía cómo elegir un aceite de oliva para preparaciones en frío. Las hojuelas de chile son opcionales; prueba media cucharadita y ajusta después del reposo.
- Lava y seca las hierbas antes de medir los gramos de hojas.
- Pica a cuchillo para mantener una textura con pequeños trozos; evita convertirlo en puré.
- Disuelve la sal en el vinagre antes de incorporar el aceite.

Cómo equilibrar acidez, aceite y hierbas
No busques una emulsión espesa como mayonesa. El chimichurri queda suelto y puede separarse en el recipiente; remuévelo justo antes de servir. La relación de 45 ml de vinagre y 120 ml de aceite da una salsa con acidez presente. Prueba con una cucharita limpia después de mezclar y otra vez tras el reposo.
Si domina el vinagre, añade un poco más de aceite y hierbas; si queda plano, una pizca de sal o unas gotas de vinagre pueden levantarlo. Haz cambios pequeños. El ajo se intensifica durante el reposo, de modo que conviene esperar antes de sumar otro diente.
El chile también cambia mucho según su origen. Puedes prescindir de él para una mesa donde haya niños o personas que prefieren sabores suaves y poner hojuelas aparte para quien quiera añadirlas.
Receta de chimichurri paso a paso
La tarjeta contiene cantidades para ocho porciones y cinco pasos, incluidos los 30 minutos de reposo refrigerado. Es una salsa sin cocción; por eso la limpieza de las hierbas, el cuchillo y el recipiente merece tanta atención como el sazón.
Chimichurri de perejil y orégano
GuardarIngredientes
- 60 g hojas de perejil fresco lavadas y secas
- 10 g hojas de orégano fresco picadas
- 2 dientes de ajo picados finos
- 1/2 cucharadita hojuelas de chile opcional
- 45 ml vinagre de vino tinto
- 120 ml aceite de oliva
- 1/2 cucharadita sal
- Pimienta negra al gusto
Preparación
- Lava el perejil y el orégano; sécalos muy bien con una toalla limpia o centrifugadora. Retira los tallos duros y pica las hojas finamente a cuchillo.
- Pica el ajo muy fino. Mezcla en un bol con el perejil, el orégano y las hojuelas de chile si las usas.
- Añade el vinagre, la sal y la pimienta; mezcla para disolver la sal. Incorpora el aceite de oliva y remueve con una cuchara.
- Prueba y ajusta sal o vinagre. Deja reposar tapado 30 minutos en refrigeración para integrar los sabores.
- Remueve antes de servir. Usa una cuchara limpia cada vez y mantén refrigerado el resto; no lo guardes a temperatura ambiente.
Notas
- El chimichurri con hierbas y ajo frescos en aceite debe mantenerse refrigerado. Úsalo dentro de 4 días o congélalo en porciones pequeñas, según OSU Extension; el vinagre de esta receta no demuestra que sea estable a temperatura ambiente.
- Usa utensilios limpios y no devuelvas al frasco la salsa que tocó alimentos crudos.
- La información nutricional queda pendiente de calcular con el aceite y las porciones realmente usados.
Tried this recipe?
Cuéntanos cómo te quedó!Dónde usarlo sin perder su frescura
Sirve una cucharada junto a carnes ya cocidas, verduras asadas o papas. Queda bien al lado de unos tacos de asada, pero lleva la salsa a la mesa en un recipiente separado para que cada quien ajuste la cantidad. También puedes ponerlo sobre frijoles cocidos o pan tostado.
Si quieres usarlo como aderezo de una ensalada, empieza con una cantidad pequeña: el ajo y el vinagre se sienten más intensos en verduras crudas. No regreses al frasco la salsa que haya tocado carne cruda. Sirve solo la porción que vas a comer y conserva el resto tapado.

Conservación: atención al ajo y las hierbas en aceite
Esta mezcla contiene ajo y hierbas frescas en aceite. OSU Extension indica que las preparaciones caseras de vegetales o hierbas frescas en aceite deben mantenerse refrigeradas y usarse dentro de cuatro días, o congelarse para almacenamiento más largo. La cantidad de vinagre en una receta de casa no equivale a un proceso de acidificación validado.
Guárdalo en un recipiente limpio y tapado a 4 °C o menos, y usa utensilios limpios al servir. No lo dejes como adorno sobre la mesa toda la tarde ni lo guardes en un frasco a temperatura ambiente. Si deseas preparar bastante, congela porciones pequeñas y descongela en el refrigerador.
La información nutricional depende sobre todo del aceite y del tamaño real de cada cucharada. La tarjeta deja los valores en blanco hasta calcularlos con los ingredientes y rendimientos usados; una porción pequeña de salsa no tiene por qué pesar lo mismo en todas las mesas.
Fuentes
- Oregon State University Extension: hierbas y vegetales en aceite.
- University of Maine Cooperative Extension: aceites infusionados caseros y riesgo de botulismo.

¡Hola, soy Sofía Martínez! Soy la voz detrás de Sazón Vital. Me encanta compartir recetas llenas de sabor, ideas sencillas y consejos de alimentación que hacen que comer bien se sienta natural, delicioso y posible cada día.



